miércoles, 27 de julio de 2011

Meditando: El hombre y la Flor


Esta mañana meditaba acerca de la muerte de un famoso artista y en la de un familiar no tan conocido. Consideraba sus ataúdes, en los cuales solitarios sus cuerpos yacían; ningún trofeo, premio o galardón les acompañaba ni tampoco ningún logro material que alcanzaron durante su existencia.

Esto me puso a pensar en lo que dice la Biblia:

" Porque: 
Toda carne es como hierba, 
Y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. 
La hierba se seca, y la flor se cae;
Mas la palabra del Señor permanece para siempre.
Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada."
1 Pedro 1:24-25

El hombre y la mujer, no importa su condición, necesita lo eterno de Dios. Ya que al igual que la flor del campo cuya vida en esta tierra es pasajera así también es la del ser humano. Debemos buscar a Dios y su Reino que es lo único que nunca perecerá. Porque al fin de cuentas la eternidad es lo más importante.

¡Sólo aquel que cree en Jesús, aunque esté muerto, vivirá!

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