lunes, 30 de mayo de 2011

31 días de sabiduría y adoración: Día 13


Proverbios 5
Amonestación contra la impureza
 1 Hijo mío, está atento a mi sabiduría,
    Y a mi inteligencia inclina tu oído,
   
 2 Para que guardes consejo,
    Y tus labios conserven la ciencia.

   
 3 Porque los labios de la mujer extraña destilan miel,
    Y su paladar es más blando que el aceite;

   
 4 Mas su fin es amargo como el ajenjo,
    Agudo como espada de dos filos.

   
 5 Sus pies descienden a la muerte;
    Sus pasos conducen al Seol.

   
 6 Sus caminos son inestables; no los conocerás,
    Si no considerares el camino de vida.

   
 7 Ahora pues, hijos, oídme,
    Y no os apartéis de las razones de mi boca.

   
 8 Aleja de ella tu camino,
    Y no te acerques a la puerta de su casa;

   
 9 Para que no des a los extraños tu honor,
    Y tus años al cruel;

   
 10 No sea que extraños se sacien de tu fuerza,
    Y tus trabajos estén en casa del extraño;

   
 11 Y gimas al final,
    Cuando se consuma tu carne y tu cuerpo,

   
 12 Y digas: !!Cómo aborrecí el consejo,
    Y mi corazón menospreció la reprensión;

   
 13 No oí la voz de los que me instruían,
    Y a los que me enseñaban no incliné mi oído!

   
 14 Casi en todo mal he estado,
    En medio de la sociedad y de la congregación.

   
 15 Bebe el agua de tu misma cisterna,
    Y los raudales de tu propio pozo.

   
 16 ¿Se derramarán tus fuentes por las calles,
    Y tus corrientes de aguas por las plazas?

   
 17 Sean para ti solo,
    Y no para los extraños contigo.

   
 18 Sea bendito tu manantial,
    Y alégrate con la mujer de tu juventud,

   
 19 Como cierva amada y graciosa gacela.
    Sus caricias te satisfagan en todo tiempo,
    Y en su amor recréate siempre.

   
 20 ¿Y por qué, hijo mío, andarás ciego con la mujer ajena,
    Y abrazarás el seno de la extraña?

   
 21 Porque los caminos del hombre están ante los ojos de Jehová,
    Y él considera todas sus veredas.

   
 22 Prenderán al impío sus propias iniquidades,
    Y retenido será con las cuerdas de su pecado.

   
 23 El morirá por falta de corrección,
    Y errará por lo inmenso de su locura.

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